El día en que las sombras cruzan Limes.
El Morador del Limes (Cortesía de Stardust) Llevaba unos cuantos meses viviendo en Limes , en mi tranquilo y abandonado pueblo, que reparaba poco a poco trabajando duramente y con la ayuda de aquellos que se acercaban a saludar al “morador”. Ya me había acostumbrado a sus idas y venidas, a sus invitaciones y a su curiosidad innata. Había algo en mí que les sorprendía, tanto como ellos me sorprendían a mí. Y no hacía falta que me lo dijeran, aquellas gentes lo demostraban abiertamente. A veces venían niños y adultos a observarme. Se sentaban en lo alto del pequeño muro que rodeaba el pueblo y que continuaba su camino, y desde allí me señalaban o me hacían preguntas en voz alta. Muy pronto me acostumbré a ellos y asumí que, si yo me internaba en sus ciudades para ver cómo vivían, ellos tenían el mismo derecho a hacerlo conmigo. Pronto pude comprender que aquello que les sorprendía, tanto a niños como adultos, era mi estancia en la villa. Ellos veían dos ciudades, diferente...